hoy fue un día distinto porque me dieron libre en la radio. no es que no tenga qué hacer, pero hoy preferí hacer eso que no hago nunca, simplemente porque el tiempo no me alcanza. y claro que fue un día especial.
aunque puse alarma, me levanté tarde. ese placer de querer dormir más en un día de semana y poder hacerlo es maravilloso. sé que esto va a sonar como lo más hueco del mundo, pero debo decir que me alisé el pelo. nunca lo hago, porque tengo el pelo largo y toma tiempo. además, antes de pasarme la plancha debo usar el secador para no cometer el crimen de alisarme con el pelo húmedo. bueno, este enorme comentario amigui era para contar que ésta fue una de las cosas que aproveché de hacer en mi día distinto. quedé bonita.
salí al paradero que está afuera de mi casa y, en vez de tomar la micro a santiago como todos los días, tomé un colectivo a talagante. fue lindo cambiar el recorrido, aunque se me hizo corto. creo que con suerte alcancé a escuchar cuatro canciones.
llegué a talagante y me fue mal. tenía que ir a tres lugares y los tres estaban cerrados. creo que si hay algo que nunca entenderé, son esos horarios de atención extraños que tienen los pueblos chicos. en fin. caminé cinco cuadras y tomé una micro, ahora sí, en dirección a santiago.
hoy desperté ansiosa porque en la noche iría al concierto de bob dylan. ahora me doy cuenta que debí partir esta historia desde ahí, pero ya está. me fui a santiago a la oficina de ticketek para retirar las entradas que compré por internet. fila larga, pero nada que un par de canciones de mgmt no pueda animar. cuando me entregaron los tickets me sentí feliz, pero a los diez segundos la felicidad se tornó en vergüenza al darme cuenta que estaba sonriendo y ante la mirada de todos.
después de eso me compré mi café favorito -un mocha blanco de starbucks, por si me quiere invitar uno- y partí a conocer el mall chino. no sé por qué pensé que podía ser un lugar novedoso, pero partí igual. me lo recorrí entero (no es tan grande tampoco) y lo único que me incitó a gastar plata fue una tienda de panties bellas. estaba ahí, tratando de explicarle al chinito que yo quería 'las de puntitos y las de corazones', cuando escuché su voz. era la marina, esa ex compañera de colegio que tuve en primero medio, cuando mi mamá me cambió sólo por ese año a un colegio de san antonio.
no nos caíamos tan bien, pero tampoco nos odiábamos (creo). al principio éramos re amigas, pero después no nos aguantábamos y peleábamos. aun así, le agarré mucho cariño y fue una grata sorpresa encontrarme con ella. siempre he pensado que todo llega en un momento preciso a nuestras vidas, por alguna razón que al principio no distinguimos con claridad. también, siempre he creído que así como alguien se va, puede volver a nuestro camino, de la nada, sin razón aparente, en una tienda de panties. fue extraño encontrarme con ella, pero extraño para bien, sobre todo porque son cosas que pasan sólo en días distintos como hoy.
luego de conversar un rato con la marina y de comprarle unas cuantas panties al chinito, me junté con mis hermanos a tomar tecito. fuimos a un lugar bacán en parque bustamante. no necesito explicar qué pasó en ese rato, porque sólo me basta con decir que juntarme con ellos está en mi lista de 'situaciones que me hacen feliz'.
para cerrar el día distinto, con la jóse -mi hermana- fuimos al movistar arena a ver a bob dylan. no haré más comentarios, porque esa experiencia merece una entrada aparte. como adelanto, sólo diré que el show empezaba a las 9 y a las 8:55 todavía no podíamos estacionarnos. sí, llegamos atrasadas a bob dylan.
ese fue mi día distinto. por eso el texto tan largo. desde mañana todo vuelve a la normalidad (supongo). buenas noches.
*ps: me topé con alguien más, pero es uno de esos 'innombrables'. gracias.